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Las preguntas de los fariseos y de los herodianos
En el Templo de Jerusalén, los saduceos intentan tender una trampa a Jesús con una pregunta sobre la resurrección que involucra a una mujer que tuvo siete maridos. Jesús responde revelando su ignorancia de las Escrituras y del poder de Dios: en la vida futura ya no se casan. Prueba la resurrección desde la Torá citando Éxodo 3.6: Dios es el Dios de los vivos, no de los muertos. Sus adversarios quedan reducidos al silencio.
San Lucas 20.27-40 (Reina-Valera 1909) :Y llegándose unos de los Saduceos, los cuales niegan haber resurrección, le preguntaron,Diciendo: Maestro, Moisés nos escribió: Si el hermano de alguno muriere teniendo mujer, y muriere sin hijos, que su hermano tome la mujer, y levante simiente á su hermano.Fueron, pues, siete hermanos: y el primero tomó mujer, y murió sin hijos.Y la tomó el segundo, el cual también murió sin hijos.Y la tomó el tercero: asimismo también todos siete: y murieron sin dejar prole.Y á la postre de todos murió también la mujer.En la resurrección, pues, ¿mujer de cuál de ellos será? porque los siete la tuvieron por mujer.Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Los hijos de este siglo se casan, y son dados en casamiento:Mas los que fueren tenidos por dignos de aquel siglo y de la resurrección de los muertos, ni se casan, ni son dados en casamiento:Porque no pueden ya más morir: porque son iguales á los ángeles, y son hijos de Dios, cuando son hijos de la resurrección.Y que los muertos hayan de resucitar, aun Moisés lo enseñó en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor: Dios de Abraham, y Dios de Isaac, y Dios de Jacob.Porque Dios no es Dios de muertos, mas de vivos: porque todos viven á él.Y respondiéndole unos de los escribas, dijeron: Maestro, bien has dicho.Y no osaron más preguntarle algo.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org